La Fundación Factor Humà, la entidad de referencia en el ámbito de la gestión de personas, celebró una sesión para analizar cómo las empresas pueden mejorar su credibilidad ejerciendo una influencia responsable que aporte una mirada humana a toda su operativa diaria.
En el día a día de las empresas , hay cuestiones que marcan la diferencia interna más allá de los resultados económicos : cómo se toman las decisiones, cómo se gestionan las relaciones y si se escucha de verdad a las personas que trabajan en ellas. Con el fin de remarcar la necesidad de que las organizaciones ejerzan lo que definen como una “influencia responsable” , la Fundación Factor Humano ha celebrado recientemente un encuentro de personas expertas de su Comisión Consultiva en The Valley Business & Tech School Barcelona para analizar cómo las empresas pueden potenciar su mirada humana para ganar credibilidad.
En este sentido, la entidad de referencia en el ámbito de los recursos humanos pide recuperar una serie de valores. Para su director, José Miguel de la Dehesa , estos deberían ser “la coherencia, el respeto, la reciprocidad y el propósito compartido” . Cuatro claves que deben ser ejercidas tanto por los líderes como por los equipos, y que deben liderar la transformación real de las empresas. «La influencia no es un rol, es una práctica que tiene que ver con cómo ejercemos el poder, con qué límites ponemos y con la coherencia entre lo que decimos, lo que hacemos y lo que somos», añade Diana Perales, responsable de Actividades y Proyectos de la Fundación.
La quincena de participantes en el encuentro, titulada ‘La influencia responsable en el mundo laboral’, coincidieron en que este concepto comienza por lo esencial: hacer bien el trabajo y ser buenas personas. A partir de ahí, los expertos pusieron sobre la mesa los principios que deberían guiar cualquier influencia con impacto real: coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, respeto y reconocimiento de las personas, un propósito compartido construido con los equipos y una forma de ejercer el poder capaz de poner límites y generar confianza.
Un liderazgo basado en el diálogo
Asimismo, se puso el foco en la necesidad de trasladar los principios del liderazgo humanista al funcionamiento cotidiano de las organizaciones. Más allá de los discursos, los participantes subrayaron la importancia de cómo se toman decisiones, se gestionan las relaciones y se escucha a las personas. En este sentido, reclamaron abrir espacios reales de diálogo, feedback y autocrítica, e integrar estos valores en las políticas de Gestión de Personas para construir organizaciones más humanas a largo plazo.
Los participantes en el encuentro organizado por la Fundació Factor Humà destacaron la importancia de abrir espacios reales de diálogo, ‘feedback’ y autocrítica para construir organizaciones más humanas a largo plazo
Durante el encuentro, también se advirtió sobre los riesgos de prácticas aparentemente participativas de que, en realidad, no otorgan capacidad de decisión a los equipos. Este fenómeno, que definieron como «participación de fachada», puede generar desconfianza y desconexión interna. Los expertos coincidieron en que afrontar conflictos, garantizar recursos y dar tiempo para la reflexión y el aprendizaje son elementos clave para ejercer una influencia responsable en las empresas.

Fundación Factor Humano
En un contexto de transformación social y generacional, los participantes destacaron la necesidad de comprender las distintas formas de vinculación al trabajo. Los especialistas señalaron que las organizaciones sólo adquieren sentido como comunidad cuando ofrecen algo más que estabilidad económica, tales como propósito, participación, reconocimiento y seguridad psicológica. Asimismo, defendieron avanzar hacia modelos que integren tanto los objetivos corporativos como los intereses personales de los trabajadores.
Organizaciones más igualitarias
Por último, se compartieron experiencias que evidencian tanto avances como retos en la construcción de organizaciones más coherentes y equitativas. Prácticas como la mejora de las condiciones laborales, la conciliación o revisión de procesos con perspectiva de género fueron señaladas como claves para reforzar la credibilidad. En conjunto, los participantes coincidieron en la necesidad de evolucionar hacia modelos de liderazgo menos jerárquicos, basados en la confianza, distribución del poder y conexión con el propósito compartido.
Después de este encuentro, el siguiente paso de la Fundación será la gala de los Premios Factor Humano , que se celebrará el próximo 17 de junio en el Museo Marítimo-Astilleros de Barcelona gracias a la colaboración de la Diputación de Barcelona. Bajo el lema, ‘¿Quieres influir? Hazte viral con causa’, la entidad prevé reunir a 400 directivas, directivos y profesionales de empresas catalanas y multinacionales.
Los Premios Factor Humano cuentan con la colaboración de la Diputación de Barcelona y con el patrocinio de Abertis, Ayuntamiento de Barcelona, BSM, BDO Abogados, Grupo Bon Preu, Chincheta Comunicación, Cigna Healthcare, Consorcio de Salud y Social de Cataluña (CSSC), Laboratorio Gebro Pharma, Instituto de Formación Continua IL Spain, Performanse, Puerto de Barcelona, Randstad, Solorelatio, Talisman Eventos, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), Unión Consorcio Formación (UCF), Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Universidad Abierta de Cataluña (UOC), Universidad Pompeu Fabra (UPF) y Veolia.

Fundación Factor Humano
Vía: elPeriodico.cat, El Punt avui, Equipos&talento, Fundació Factor Humà.
Reflexión Kainova
En Kainova observamos con frecuencia que la pérdida de credibilidad rara vez responde a un único gran error. Suele aparecer cuando existe una distancia constante entre el discurso y la experiencia cotidiana de las personas. La influencia responsable no consiste únicamente en comunicar mejor, sino en crear las condiciones para que las decisiones, los comportamientos y la cultura organizativa avancen en la misma dirección. Cuando la coherencia se convierte en una práctica diaria, aumenta la confianza, mejora la capacidad de decisión de los equipos y la organización desarrolla una mayor capacidad para evolucionar de forma sostenible.